Roberto Antonio Perea es un artista que, con su gran creatividad, atrae nuestros sentidos y sentimientos. Esta obra que utiliza la técnica mixta, imagina que en el mismo movimiento de las olas que van y vienen, el autor se acerca a la presencia eterna de su padre.
Cada creación, supone una elección al atravesar diversos momentos de diálogo con el intelecto y con el espíritu que, a través de las manos, sugiere las formas, los colores y el mensaje: “Me suele suceder que al estar trabajando en una escultura, los materiales la transforman en alternativas inesperadas. En Olas de A Rianxeira – 2024 me ocurrió, pues el peso que iba teniendo era elevado por lo que opté alivianar la misma con telas de lienzo endurecidas. La estructura está sustentada por varillas de metal cubiertas con mallas del mismo material y cemento; finalmente se aplicaron los lienzos para destacar las texturas que presenta el trabajo que es cubierto en su totalidad por pigmentos colorantes de ferrite y acrílicos”, afirmó Perea a Caminos Culturales que tuvo la primicia de poder apreciar esta magnífica creación cuya altura es de 90 cm. con un ancho de 60 cm..
Esta conexión con su padre, don Antonio Francisco Perea y vivía en el centro de La Coruña, en una calle que ya no existe, añade un recuerdo, una historia, una evocación: “Olas que vienen y van…” dice el estribillo del popular himno de la gran emigración gallega. Esa canción creada en la Argentina en 1947 por Anxo Loxo y Xesús Friero, y que se canta aún en la actualidad, era entonada por las familias gallegas que llegaron a la Argentina y toda América desde principios de siglo y hasta pasando 1930.
“Olas que vienen y van”, simboliza también un jalón de la historia gallega, de la emigración y de las costumbres que trajeron quienes dejaron su tierra natal. Cada año en el mes de septiembre se celebra en Rianxo la procesión en homenaje a la Virgen de Guadalupe, que dura una semana. Su imagen es embarcada en un velero que es seguido por numerosas y pequeñas embarcaciones que la acompañan en su recorrido. Por otra parte, desde 1947, año de su creación, esta canción presidía las reuniones de las familias gallegas que por multitudes emigraron a la América que los esperaba con los brazos abiertos. Actualmente es coreada en las tribunas en donde juegan los equipos de fútbol gallegos.

Una ola que golpea la orilla del mar se acerca con toda la fuerza para luego retroceder: es el pasado que llega y se transforma en un nuevo presente. Así Perea anhela que su labor sea un aporte y un símbolo de la presencia gallega en la Argentina donde expone. “Son varias las esculturas que realicé con la imagen de una Ola. Esta última que denomino –La Ola de Finisterre– es también en homenaje de los peregrinos del camino de Santiago que después de haber recorrido durante tres meses los ochocientos kilómetros de camino hasta la catedral, se llegan hasta Finisterre –-realizando 82 km. más– para concluir en ese lugar la peregrinación y ver deslumbrados el mar embravecido con olas poderosas que celebran la hazaña lograda”.
En este tiempo de la vida, Perea va transitando el Camino de Santiago a través de sus esculturas pues no puede hacerlo a pie, aunque las mismas representan símbolos y arquitecturas que su gran imaginación expresa: “Las Vieiras –-las iglesias y refugios, y actualmente Las Olas– son fundamentales.
“Siempre expuse en la ciudad de Buenos Aires, aunque mis trabajos llegaron a diversos medios digitales y a otros lugares de Argentina y España” añadió el artista, quien también destaca a la Federación Española del Camino de Santiago quien publicó en su revista su primera obra –La Vieira del Camino– todo por gentileza de José Luis Álvarez, su administrador, como en otras páginas de asociaciones de Galicia.
El creador de Olas… cuya técnica va creciendo y adquiriendo mayor relevancia en los más importantes salones de exposición, le da a Caminos Culturales y a Patricia Ortiz, su directora, el privilegio de publicar sus obras, que recorrerán muchos caminos más: “Destaco esta oportunidad invalorable de múltiples publicaciones en este sitio cultural. Si bien físicamente mis obras se expusieron en Buenos Aires, sueño con hacerlo en Galicia e imagino a mi última obra una Ola simbólica que represente a toda Galicia expuesta en algún lugar de la Coruña, tierra que acunó a mi padre y que amo profundamente”, adelantó.
Esta historia nos trae emoción y saudades: “La escultura que comparto en esta nota, representa mi homenaje a esos momentos de celebración y añoranza de la familia gallega. Está inspirada en las bravas olas que se producen en el cabo de Finisterre, La Coruña, Galicia, España”.
Virxiña de Guadalupe
Cando vai pola ribeira
Descalciña por la area
Parece unha rianxeira
(estribillo)
Oliñas veñen, oliñas veñen e van
Nonte vaias rianxeira que te vas a marear
Patricia Ortiz
Corrección: Ricardo de Titto
Crédito fotográfico: Roberto Perea
